El ICP vigila que no consumas más potencia de la contratada. Si conectas demasiados aparatos a la vez y la superas, corta el suministro ("saltan los plomos").
Con los contadores digitales actuales el ICP está integrado en el propio contador y lo rearma la distribuidora automáticamente al bajar la demanda (normalmente basta bajar el interruptor general y volver a subirlo).
Si te salta a menudo, puede que necesites subir la potencia contratada — o repartir mejor los consumos, que sale gratis.